Este aumento de la longevidad lleva sucediendo desde hace décadas pero casi todos nosotros seguimos planificando nuestras vidas de la misma forma que hicieron nuestros padres y abuelos.

Mientras no tenga lugar un profundo cambio en nuestra sociedad, el aumento de la esperanza de vida no va a dejar de ser una posibilidad bastante sombría, y estará más cerca de una maldición que de un auténtico regalo. Porque, por una parte, no tendremos la posibilidad de jubilarnos a la edad de nuestros padres y, por otra, o tendremos que trabajar hasta una edad tan avanzada que nuestro estado físico y mental y nuestra actitud ante la vida sufran un deterioro progresivo.

Por ello, todas las esferas, individual, empresarial y gubernamental, tendrán un papel decisivo para posibilitar que podemos estructuras nuestras vidas de forma distinta, de tal forma que consigamos sacar el máximo partido a la Vida de 100 Años.

Edad máxima a la que el 50% de los bebés nacidos en 2007 se prevé que vivan en países desarrollads: Estados Unidos, Reino Unido, Japón, Italia, Alemania, Francia, Canadá.

EEUU: 104
Reino Unido: 103
Japón: 107
Italia: 104
Alemania: 102
Francia: 104
Canadá: 104

Fuente: Human Mortality Database, University of California, Berkeley (USA) & Max Planck Institute for Demographic Research (Germany). Disponible en: www.mortality.org


Si todavía tienes 20 o 30 años, tienes tiempo por delante para poder planificarte diferentemente. Si tienes 40, 50 o 60 deberás repensar tu futuro y pensar sobre cómo reinvertir durante la segunda mitad de tu vida. Si nuestras respuestas a este escenario de mayor longevidad no son distintas a las convencionales, es prácticamente seguro que suframos problemas y estrés continuado a medida que desarrolla la vida de 100 años.

Mejores prácticas de esperanza de vida

Nacidos en 2007: 103 años
Nacidos en 1997: 99/101 años
Nacidos en 1987: 97 años
Nacidos en 1977: 93/95 años
Nacidos en 1967: 91 años
Nacidos en 1957: 87/89 años
Nacidos en 1947: 85 años

Fuente: Human Mortality Database, University of California, Berkeley (USA) & Max Planck Institute for Demographic Research (Germany). Disponible en: www.mortality.org. Para más información acudir a ‘Broken Limits to Life Expectancy’ by Jim Oeppen and James Vaupel, Science, May 2002, vol. 296.


La Vida de 100 Años ha llegado porque durante los últimos doscientos años, cada década, la esperanza de vida de vida ha crecido entre dos y tres años. ¡Es casi como si descubriéramos que al final de cada día tenemos otras ocho horas adicionales!

Para lograr convertir todo esto en un regalo nosotros creemos que casi todo tendrá que cambiar y que el resultado no estará muy lejos de una revolución social que afectará a todos nosotros. ¿Cómo trabajamos, cómo nos educamos y formamos, con quién y cuándo decidimos compartir nuestras vidas, cuándo tendremos hijos, cómo disfrutamos de nuestro tiempo de ocio, cuál va a ser el rol de la mujer en la sociedad? etc… todas estas preguntas verán respuestas muy distintas a las actuales.

El paradigma actual de una vida basada en tres etapas, educación, trabajo y jubilación, va a ser sustituido por el de una vida de múltiples etapas, con más fases, nuevas edades y un tremendo potencial para que las personas puedan organizar su existencia con mayor riqueza de experiencias. El reto consiste en que realmente no tenemos modelos que seguir, sino que tendremos que ir experimentando a medida que transitemos por la vida. La obra La Vida de 100 Años: Vivir y Trabajar en la Era de la Longevidad aporta una visión clara sobre las opciones y elecciones que tendrás que tomar en tu devenir vital.

Mejores registros de la esperanza de vida

Fuente: Human Mortality Database, University of California, Berkeley (USA) & Max Planck Institute for Demographic Research (Germany). Disponible en: www.mortality.org. Para más información acudir a ‘Broken Limits to Life Expectancy’ by Jim Oeppen and James Vaupel, Science, May 2002, vol. 296.


Para nosotros los cambios que a nivel individual tendrá la mayor esperanza de vida son similares a los provocados por la irrupción tecnológica y por la globalización. Estos cambios son tan profundos y transversales que habrá muchos grupos de interés afectados por ellos.

La primera decisión, lógicamente, nos afecta a nosotros como individuos. Deberemos tomar decisiones sobre lo que hacemos y sobre cómo estructuramos nuestra vida. Tengas la edad que tengas, debes de comenzar a hacer las cosas de forma distinta y a adaptarte a una vida más larga. Definitivamente es tu responsabilidad planificarte con la vista puesta a largo plazo.

Uno de los principales retos va a ser cómo financiarnos durante una vida más larga. Si vivimos más, tendremos que invertir más en activos financieros para que nos ayuden a afrontar mayores gastos a largo plazo. Sin embargo, La Vida de 100 Años no sólo implica organizar bien nuestra economía sino también invertir en nuestra salud, amigos, familia y capacidades y competencias. Por ello, se tratar de lograr un adecuado equilibrio entre estos dos grandes pilares de nuestras vidas, el económico y el relacional/educacional.

La dificultad reside en que, como todo va a sufrir un gran cambio, no podemos basarnos en modelos del pasado. Las rutas que siguieron nuestros padres, en relación con sus carreras profesionales y decisiones familiares pueden que no sean las adecuadas para nosotros. Te verás abocado a tomar decisiones diferentes a las que tomaron tus padres y tus hijos las tomarán diferentes a las tuyas.

Mejores prácticas en esperanza de vida


Las empresas se han basado en el modelo de vida de tres etapas, en el que la fase laboral y profesional estaba centrada en un gran compromiso en el trabajo para poder lograr unos ingresos económicos lo más elevados.

Durante una vida de múltiples etapas, sólo habrá determinadas fases profesionales en las que estemos altamente comprometidos con el trabajo ya que durante nuestra vida realizaremos otras etapas y transiciones en las que la edad ya no será sinónimo de alta motivación profesional. Por ello, las empresas deberán adaptarse a este nuevo panorama y reconsiderar cómo responden para que el balance entre trabajo y vida personal se acomode a los distintos grupos e individuos.

Pensamos que el rol que han desempeñado tradicionalmente las empresas en la vida de las personas va a ser más reducido, por lo que sus prácticas y políticas en temas como los sistemas de reclutamiento de jóvenes graduados, la formación y desarrollo de competencias y las estructuras retributivas tendrán que ser repensadas en base a La Vida de 100 Años.

Nueva estrategia de recursos humanos

Gráfico: THYL PLC.

A medida que un gran número de personas vive durante más años, las estructuras sociales cambiarán profundamente (por ejemplo con una gran variedad de formas de vida), por lo que los gobiernos se enfrentarán al reto de realizar cambios en la legislación que consideren esta nueva realidad social, introduciendo nuevas políticas y medidas regulatorias.

Hasta la fecha los gobiernos principalmente se han ocupado de políticas relacionadas con la etapa final de la vida, tales como la asistencia sanitaria y las pensiones por jubilación. Sin embargo, la mayor esperanza de vida afecta no sólo a la etapa final, sino a todas las edades, por lo que los gobiernos deben de modificar su perspectiva y plantear políticas bajo el concepto de “ciclo vital” y no sólo en base a la edad. Esto no sólo va de pensiones, sino también de política educativa, familiar y social, en la que las relaciones entre trabajo y vida familiar tengan un papel fundamental.

Los gobiernos deber pensar en una agenda política que permita a toda la sociedad sacar provecho de una vida más extensa y deben afrontar el hecho de que, hoy en día, los más desfavorecidos no tienen una esperanza de vida de 100 años.

Además, deben considerar la posibilidad de que sólo una parte de la sociedad pueda disfrutar de una larga y agradable vida mientras que el resto tenga que asumir una larga y penosa existencia.

Gráfico: Evolución de la esperanza de vida por género y nivel de renta.